La influencia del coaching deportivo en el futbol

El coaching deportivo es un tipo de proceso de entrenamiento que entraña un determinado aprendizaje con el objetivo de que salgan a la superficie las habilidades y las distintas capacidades de un deportista, haciendo que todo este esfuerzo termine finalmente convertido en una larga lista de éxitos. Para lograr estos estos objetivos, se deben de trabajar, de la mano del coach deportivo, desde la motivación llegando hasta la motivación; además, el deportista se tiene que haber comprometido con esos objetivos.

El coaching deportivo aplicado al fútbol es una profesión que ahora mismo está de moda, y que seguramente lo seguirá estando con el paso del tiempo. Una de sus principales particularidades es que se basa en enseñanzas antiguas, como la mayéutica de Sócrates, así como inspirada en toda una serie de figuras importantes a lo largo de la historia, como filósofos, lingüistas, antropólogos, etc.

¿Cuáles son las cualidades de un buen coaching deportivo aplicado al fútbol?

Lo primero que se debe de tener claro es que para iniciar una metodología de coaching deportivo debe existir la figura del coach, persona que está destinada a ayudar a mejorar, a sacar lo mejor del deportista, potenciar sus valores, además de ayudarle a identificar cuáles son sus puntos fuertes y débiles, para seguir avanzando.

Optimización del rendimiento bajo presión

Cada deportista rendirá de una forma distinta en un entrenamiento, o bien cuando se tengan que enfrentar a la competición en cuestión. Y es que la presión es clave para cualquier etapa deportiva, desde que nos iniciamos, hasta cuando hemos desarrollado una cierta destreza. Saber manejar esta presión es clave para rendir al máximo.

El deportista debe de conocer la diferencia entre estrés, activación y ansiedad, ya que todos estos factores serán importantes para añadir o quitar presión en ciertos momentos, según el coach lo considere oportuno.

La motivación: la clave del coaching

La motivación es esa fuerza que nos permite realizar cualquier tipo de acción, y que es mucho más fuerte que la Fuerza en cuestión o la habilidad del usuario. Si un deportista no está motivado, si realmente no está implicado en el entrenamiento, no logrará alcanzar las metas que se esperan de él.

El coach no se dedica solo a establecer una estrategia para que el deportista alcance sus objetivos, si no que también tiene que encontrar la mejor manera para motivarle.

Aceptar la derrota: deportividad

El deportista debe de comprender lo antes posible que no se puede ganar siempre, que en cualquier momento se pueden encontrar con alguien con más habilidad, o simplemente con más suerte. Esto no debe de hacerlo sentir peor, o hacer que pierda la motivación, si no que deben de ser capaz de aceptar la derrota y, es más, utilizarla como un recurso para poder seguir mejorando de cara al futuro.

Otra de las labores del coach también es enseñarle como lo debe de hacer.

El valor del líder

Una cualidad importante del coach es saber cómo ser un buen líder, pero no puede ser cualquier líder, si no que tiene que saber cómo llevar a los deportistas de forma correcta. Para conseguirlo será vital que se marquen ciertas distancias, pero que sepa acercarse al usuario cuando lo considere correcto.

No se recomienda la figura de líder autoritario, ya que lo único que hará es crear un clima de desconfianza y de miedo, en el que el deportista no se podrá expresar libremente. La idea es que este se pueda abrir y decir lo que necesite en cada momento.

El coaching deportivo influye mucho en los deportes de equipo, cómo en el fútbol, así como en cualquier otro, por lo que se considera vital que los jugadores sigan este tipo de metología.